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Moris Polanco

Una antología de experiencias asombrosas

Los deportes que han marcado mi vida

Desde mi niñez fui una persona altamente activa en cuanto a realizar deporte se refiere. Desde pequeño fui muy inquieto y mi santa madre no se daba abasto con tanta energía que me fluía.

Así que me inscribió a varios deportes desde temprana edad, para ver dónde podría canalizar dicha energía. Comencé primero en natación.

Durante cerca de 3 años nadé como pececito y lo mejor del caso es que una vez en casa, podía estar más relajado para hacer la tarea y jugar con mis juguetes, cosa que me hacía muy feliz.

Si bien me gustaba mucho el agua, nunca quise ser parte del equipo de competencia. Eso sí que no me llamaba la atención.

Ya por ahí de la primaria, lo que quería era patear la pelota muy lejos y meter muchos goles, por lo que incursioné en el equipo de fútbol del colegio.

Casi toda mi primaria fui titular y practicaba todas las tardes. Era genial ir a entrenar junto con mis compañeros de clase y los fines de semana competir con otras escuelas, en donde las porras eran espectaculares.

Como niños, nuestra mayor ilusión era meter muchos goles y lo conseguíamos, aun cuando no ganábamos en todos los partidos, disfrutábamos mucho el haber participado en alguna jugada importante. Lo que era el tema de la semana.

Ya para entrar a la secundaria, mi gusto por el fútbol se fue apagando y con el cambio hormonal característico de la edad, no me hallaba en ningún deporte.

En esta etapa practiqué basquetbol, volibol, tenis, ping-pong, sólo que no me sentía cómodo en ninguno de ellos.

Mamá se encontraba preocupada por esta situación, mas cuando platicaba con mis entrenadores la tranquilizaban diciéndole que estaba en la búsqueda y así era.

Recuerdo con mucha claridad el día que pisé un dojo de Tae Kwon Do, fue cuando acompañé a uno de mis amigos para ver el examen a cinta negra de su hermano mayor.

Por más de dos horas los muchachos hicieron toda clase de cosas, desde formas hasta combate, pasando por rompimiento de tablas, mostrando una gran habilidad y equilibrio en su cuerpo. Esto sí que me atrapó.

A las pocas semanas de esta visita ya me encontraba inscrito y practicando este arte milenario. Al principio fue algo complicado, porque si bien tenía una muy buena condición física, mi elasticidad no era de la mejor por lo que tuve que esforzarme mucho para alcanzar una elasticidad “respetable”.

Otro de los factores que representó un reto para mí, fue asimilar las enseñanzas que venían junto a la práctica, como el autocontrol, respeto, tolerancia y otros grandes valores que me ayudaron a pasar una adolescencia fuera de los peligros y alejado de las tentaciones propias de la edad.

En esta disciplina, no solo continúa uno ejercitándose, sino que también se adquieren otras habilidades, como la concentración, balance, reflejos y tiempos de reacción. Así fue como llegué no solo a cinta negra y avanzar un poco más, sino que me ha dado toda una filosofía de vida.

Lamentablemente hace poco menos de un año me lastimé una rodilla, lo que me impidió continuar con mi práctica.

Después de ser revisado por el médico, me pidió que me realizara una resonancia magnética para una evaluación más precisa de mi situación.

Después de mi estudio se detectó un desgaste de grado 1, lo que indica un “reblandecimiento del cartílago”, lo que sólo requirió desinflamatorios, modificar algunas de mis actividades, terapia física, ejercicios, estiramientos y complementos con un par de fármacos.

Ahora sigo en rehabilitación y a pesar de mi problema, no he dejado de practicar, si bien no con la misma intensidad, sí con el mismo entusiasmo y amor hacia esta disciplina.

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Respaldos ante contingencias ambientales

Hace poco tuvimos un terrible problema con una enorme gotera que salió justo encima del estudio de la casa.

Las gotas caían al por mayor, como si de una coladera se tratase el techo. Nos tardamos un poco en detectarla porque estábamos en otra sección de la casa, mas cuando mi hijo fue por la cámara digital, encontró todo aquello inundado.

Rápidamente buscamos la forma de detener aquél diluvio interno y una vez que amainó la lluvia logramos terminar la limpieza del estudio.

Conforme íbamos limpiando nos dimos cuenta de que varias cosas se echaron a perder: una computadora, la cámara digital, varias notas que tenía sobre mi mesa de trabajo, en fin.

Reflexionando un poco sobre las pérdidas que tuvimos, que si bien todas son económicas, nos dimos cuenta que unas son reemplazables y otras lamentablemente no.

La computadora, como la cámara digital, bien las podemos adquirir más adelante, sólo que su valioso contenido no.

Y lo que más lamento de ese contenido eran mis archivos fotográficos, donde estaba guardando la historia de mi familia.

De hecho estaba creando diversos álbumes digitales de cuando éramos novios mi esposa y yo, de recién casados, contando nuestra historia familiar conforme se fueron integrando cada uno de nuestros hijos y por supuesto, el álbum personal de cada uno de ellos.

Ahora la gran mayoría de esas fotografías ya no existen. Por fortuna tenía el resguardo de las primeras, no así de las últimas.

Salvo un par de bellas fotos de los chicos que mandamos hacer con la técnica de impresión en rígidos, las cuales ahora las consideramos una joya de nuestra familia, porque retratan un instante especial en la vida de nuestros hijos.

Así eran de especiales todas y cada una de las fotografías, por ello fue que me di a la tarea de crear dichos álbumes, que ahora literalmente han quedado “bajo la lluvia”.

Después de esta amarga experiencia, ahora tenemos un par de reglas familiares ante contingencias “ambientales”:

La primera es realizar respaldos de nuestros dispositivos digitales a la computadora, lo antes posible por aquello de otro tipo de contingencia.Segundo, realizar un respaldo de la computadora de forma periódica. Para esto se pueden realizar de dos formas:

  • Una es a través de almacenamiento físico al utilizar principalmente unidades de almacenamiento SSD, es decir, un disco duro de estado sólido; “quemar” DVDs o CDs que aún son una buena opción para resguardar información.
  • La otra es a través de proveedores de almacenamiento en la nube como SkyDrive (Microsoft), Google Drive (Google), iCloud (Apple), Dropbox, Copy y Box
  • Tercero, llevar las fotos de nuestra preferencia a una impresión en aluminio. Así no sólo las atesoramos, ahora las podremos admirar mucho más tiempo.

Este último punto es porque me encanta este acabado, tú puedes elegir el que desees tan sólo con res clics en Arte y Fotos.

Dice el dicho que “después de ahogado el niño se tapa el pozo”, y es justamente lo que estamos haciendo. Y antes de que te pase algo similar a ti, toma la mejor de las recomendaciones para no pasar un mal momento.

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Una forma diferente de llegar al trabajo y ya desayunado

Dicen que el alimento más importante del día es el desayuno y también reza el dicho que “hay que desayunar como rico, comer como pobre y cenar como mendigo”, todo con la idea de que sea así, darle prioridad al primer alimento del día después de varias horas de ayuno.

Sin embargo, no todos logramos realizar ambas tareas. Algunos alcanzan a desayunar apenas una bebida y algún tipo de pan o fruta y salen corriendo para comenzar la jornada del día.

Otros, ni eso alcanzan a hacer, sencillamente salen corriendo de casa porque el reloj marca “que llegarán tarde”, llevando encima ese estrés con el estómago vacío.

Ahora bien, habemos algunos que preferimos salir de casa temprano sin hacer ese sagrado alimento  matutino para evitarnos el tráfico, que en mi ciudad es severo y buscamos la alternativa de desayunar en algún restaurante cerca de la oficina.

En mi caso, esta forma de desayunar fuera de casa me ha resultado mucho más redituable, incluso económicamente hablando, aunado con los factores tiempo-estrés.

He observado que, al salir muy temprano de casa con un vaso de leche y una fruta en el estómago, lo cual no me lleva más de cinco minutos, me evita los grandes embotellamientos de la mañana y llego cerca de mi oficina unos 45 minutos antes de mi hora de entrada.

En ese tiempo, paso directo a algunos de los restaurantes de la colonia Roma ,en donde tengo para escoger a granel. Desayuno tranquilamente y luego llego a mi oficina con la satisfacción de llegar temprano y bien desayunado.

Algunas personas han criticado mi estrategia al mencionar que tanto el desayunar como el comer fuera de casa resulta ser más caro, situación que puede ser cierta, en parte.

Efectivamente puede resultar más costoso si es que los lugares a elegir son elegantes, mas las opciones que tengo en la zona de la colonia Roma son tan amplias y variadas, que esto bien se puede amortizar.

Además de que consigo desayunar o comer diferentes gastronomías, sin la necesidad de pasar tanto tiempo en la cocina y lo que esto conlleva, como el preparar todo y lavar trastes.

Por otro lado, el tiempo que se llega a destinar en el traslado, definitivamente es otra cosa. No es lo mismo recorrer el mismo camino en 20 minutos que en 90. Esto se refleja en gasolina y por supuesto tiempo aunado con el estrés de que pueda llegar tarde.

No se diga si en el camino se llega a descomponer un auto, se presenta un accidente, llueve o hay una manifestación desde temprana hora. Cualquier cosa fuera de lo “normal” desquicia el tráfico en la Ciudad de México.

Así que salir con mucha antelación me ha ahorrado dolores de cabeza, además de tiempo y dinero que esto conlleva en el trayecto.

En la oficina, suelo ser el primero en llegar. Llego sonriente, tranquilo y desayunado. Gracias a esta nueva rutina, mis compañeros me consideran algo así como la “app” personificada que sabe en dónde están los restaurantes y qué ofrece cada uno de ellos.

Esta nueva rutina ha llevado a mi paladar a adquirir un poco más de experiencia en cuanto al sabor y variedad, así como la capacidad de identificar las diferencias entre un lugar y otro.

Otro valor agregado a esta forma de desayunar fuera de casa es que me llevó desde hace unos meses a conocer a más personas, desde los meseros como sus cocineros o chef’s e incluso hasta sus dueños.

Esto es invaluable y grato, ya que cuando llegas al lugar la cordialidad se siente y puedo disfrutar mi desayuno como si estuviera en casa.

Pues bien, espero que esta idea se pueda aplicar en tu caso. Por lo pronto, yo seguiré experimentando nuevos lugares y sabores. La vida es eso, experimentar y pasarla bien.

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Compra online, descansa offline

Como dijera ese anciano de barbas largas, compañero de asilo del abuelo Simpson, ¡qué época para estar vivo! (Ya saben, en ese episodio en el que intenta congelarse dentro de un refrigerador del minisúper, para despertar el futuro) Y es que no sólo estamos en la era donde todo puede conseguirse online, desde libros o gadgets hasta una relación internetsentimental; además de eso, estamos logrando que nuestras actividades en internet propicien experiencias offline, que quizá nunca viviríamos de no haber sido por una app o una búsqueda en Google.

Esto se me ocurrió a partir de la investigación que hice para comprar un colchón nuevo. Ya sé, no parece un tema muy relevante para tratar en un post; ni siquiera para mencionar en una charla de sobremesa, cuando está a punto de instalarse el incómodo silencio. Pero lo que me interesa compartirles no son las últimas novedades en el mobiliario de mi cuarto, sino lo que descubrí al buscar en internet para hacer tan necesaria compra (no están para saberlo, pero llevo casi un año durmiendo en el colchón que ya estaba en el departamento amueblado que rento; parte de lo que callamos los comunicólogos que aún no podemos comprar casa).

El caso es que al buscar una tienda que se dedicara a la venta de colchones ortopédicos, me encontré con Neztsleep.com. Más que una tienda en línea, es todo un proyecto en pro del descanso y del buen dormir, ¿acaso no son motivos suficientes para llamar la atención? Que alguien se preocupe por la calidad del sueño, en estos días de exceso de trabajo, bebidas energéticas y ruidos perpetuos, merece ya unas fanfarrias. Y eso hacen en Neztsleep; la empresa se dedica a fabricar colchones, que por sus materiales (Memory Foam y ViscoGel) y diseño se adaptan a todas las necesidades. Había leído que para elegir un colchón –y sepan que hacerlo tiene su ciencia- se deben considerar factores como el peso de la persona, la posición en que duerme y si tiene algún tipo de problema muscular, vertebral o hasta de alergias. Pues con este colchón los requerimientos son fáciles de superar, porque al parecer es de lo más versátil.colchones y descanso

Pero ahí no termina la cosa. La empresa también apoya a ONG’s que llevan a cabo proyectos de salud, especialmente los que de alguna forma contribuyen a que las personas descansen mejor. Esto me resultó aún más interesante. Pero lo que me dejó realmente sorprendido, como fanático de la vida online que soy, fue el modelo de ventas de Neztsleep. El colchón se compra en línea. Simplemente haces el pedido, pagas con PayPal y recibes el producto en una caja que hasta un debilucho como yo podría subir a un tercer piso. Sí, tan fácil como ordenar libros o pizza.showroom

Pero, dirán ustedes, un colchón no es como un libro; uno quiere verlo, sentirlo y hasta probarlo antes de llevarlo a casa (de hecho, tengo varios amigos que piensan lo mismo de los libros). Ahí es donde entra el especial vínculo online-offline que creó esta compañía. Tienen un showroom que los consumidores interesados podemos visitar, para tendernos a descansar en el colchón, platicar con sus especialistas en el sueño y aclarar todas las dudas e inquietudes que se puedan tener acerca del producto. Vamos, en el sitio web dicen que hasta galletitas te dan.

Creo que la iniciativa es realmente buena. Permite superar los temores y desconfianzas de quienes no compran online porque no pueden ver los “productos reales”, crea una experiencia de atención al cliente y al final te anima a comprar en línea, para recibir el colchón en la comodidad de tu hogar. Así que después de las fiestas me daré una vuelta al showroom para probar en Nezt. Ya les contaré cómo me fue.

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Todo bajo control

El pasado fin de semana no fue una ocasión de descanso. De hecho, dos fugaces días nunca me parecen suficientes para dormir, salir, hacer ejercicio y divertirme cuanto quisiera, pero este sábado en especial fue un día ocupado. Sin embargo, creo que mis esfuerzos y desvelos son para una buena causa. Desde hace tiempo he considerado la Intercambioposibilidad de hacer una maestría en el extranjero. Siempre tuve ganas de continuar con los estudios y ahora se me presenta la oportunidad de hacerlo en otro país, lo cual será una experiencia doblemente enriquecedora, si es que soy admitido al posgrado que me interesa (crucen los dedos, por favor).

En fin, el caso es que el sábado fui a presentar uno de los exámenes que son necesarios para cumplir los requisitos de admisión, el Toefl (Test of English as a Foreign Language). Como probablemente ya saben, este examen es solicitado por la mayoría de las instituciones educativas en países de habla inglesa, para comprobar que los aspirantes de otros países tenemos un buen nivel del idioma. La prueba mide las habilidades más importantes para el manejo de una lengua extranjera, es decir, lectura, escritura, conversación y comprensión auditiva. Cientos de exámenes se llevan a cabo en todo el mundo, prácticamente cada mes, pues los resultados del Toefl tienen una vigencia de dos años.

Este tipo de pruebas suelen alterar los nervios de muchas personas; aunque cuenten con la preparación y las habilidades suficientes, el solo hecho de saber que se trata de un examen les pone los pelos de punta. Eso fue lo que pasó el sábado, no conmigo, sino con uno de los compañeros que presentaba el test. Desde que esperábamos afuera del salón se veía que le costaba trabajo dominarse; iba de un extremo a otro del pasillo, se frotaba las manos, revisaba sus documentos una y otra vez. Cuando al fin entramos y comenzó la prueba, el pobre apenas si podía sostener el lápiz. Yo me concentré en mi examen y ya no supe si aquél infortunado logró calmarse, pero cuando le conté la anécdota a una amiga, me dijo que a ella le pasó lo mismo en una ocasión y su nerviosismo fue tal que no pudo concluir la prueba.

Me preguntó qué hacía yo para estar siempre tan calmado en tales situaciones. La verdad es que me pongo nervioso, como todo mundo, pero al final pienso que, después de todo, los exámenes no son cuestiones de vida o muerte; lo peor que puede pasar es descubrir que aún no se está lo suficientemente preparado y que es necesario estudiar más para intentarlo de nuevo. Hasta ahora, esto último nunca me ha pasado y creo que ha sido gracias a estas estrategias:

  1. Prepararse bien

PreparaciònPara exámenes como el Toefl, la práctica es fundamental. Conviene leer mucho, hacer ejercicios de gramática y escritura, ver películas o escuchar música para aguzar el oído y conversar, aunque sea con uno mismo.

  1. Organizarse

Una preparación adecuada implica un justo balance entre el tiempo de estudio y el que dedicamos a otras ocupaciones o hobbies. Pasar cada hora del día estudiando sólo provocará que dentro de poco estemos saturados de información y sin ganas de saber nada más relacionado con el tema. Lo mejor es organizar las actividades del día, para dedicar el tiempo adecuado a cada cosa.

  1. Descansar y dormir bien

Sobre todo el día anterior al examen. Lo peor que se puede hacer es pasar la noche en vela estudiando, pues además de que no se puede aprender todo en unas cuantas horas, llegaremos agotados a la prueba.

  1. Alimentarse adecuadamente

Exámenes como el Toefl duran varias horas y sólo se dan algunas pausas breves. Por ello es importante tomar un desayuno que dé energías, pero que no sea pesado. Una porción de fruta y un cereal con frutos secos, como nueces o almendras, constituyen una buena opción.

  1. Respirar y confiar

Ya pusimos todo lo que hacía falta de nuestra parte para obtener un buen resultado, así que no hay razones para esperar lo peor. Hay que respirar profundamente, sacudirse los nervios y dar el máximo esfuerzo para superar la prueba.Intercambios

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Lleva la navidad a casa sin gastar mucho

Compré el número más reciente de la revista Algarabía, porque el artículo principal está dedicado a uno de mis charlie brownprimeros héroes y ejemplos de la infancia, Charlie Brown. No hay personaje más fiable que quien nos advierte que la vida es trágica desde los primeros años y no se pone mucho mejor con paso del tiempo.

Pero no es del chico de la cabeza esférica de quien quiero hablarles en esta ocasión, sino de una nueva palabra que, según la mencionada publicación, describe una tendencia propia de nuestro tiempo. Se trata del término “hipernatividad”, que se refiere a la práctica de colocar las decoraciones navideñas con sorprendente anticipación; a veces hasta dos meses antes de que lleguen las fiestas.

Como era de esperarse, la idea de adelantar la navidad comenzó en el sector comercial, con el fin de anticipar el inicio de la temporada de ventas. Sin embargo, pronto se contagió a muchos sectores más. Las decoraciones y luces que colocan los ayuntamientos en sitios públicos se encienden a finales de noviembre, quizá en un intento por emular las festividades del Thanksgiving norteamericano, aunque no quede muy claro lo que se agradece. Y ya no sorprende ver que los vecinos comiencen a decorar sus casas por las mismas fechas. Todos están envueltos por el espíritu de la hipernatividad.

Si no han comenzado a vestir sus casas de luces, renos y muñecos de nieve (aunque persista el clima veraniego), todavía están a tiempo de hacerlo. ¿Se han detenido por el temor a gastar mucho? Pues les dejo algunos consejos para que mantengan el espíritu de la temporada sin dejar los bolsillos excesivamente vacíos.

Hagan sus propios adornos

adornos propios¿Han visto lo que cuesta un solo adornito en forma de reno o una caja de esferas en los supermercados? Es para convertir en Grinch a cualquiera. Pero esto no es motivo para desanimarse; si examinan bien los adornos, notarán que no es nada difícil hacerlos. En internet encontrarán muchas ideas y moldes para confeccionar sus decoraciones y como materiales, pueden reciclar algo que tengan en casa o comprar telas como el fieltro, que además de baratas, son muy manejables y lucen mucho en los adornos navideños.

Iluminen sin electricidad

Para muchos la navidad no llega, si no llenan su casa de luces intermitentes y logran que en su calle siempre parezca de día. Claro que el entusiasmo ya no es tanto cuando hay que pagar el recibo de la luz. Si no quieren gastar en series de luces, ni contribuir a la desaparición del invierno debido al excesivo consumo de electricidad, utilicen otros recursos para iluminar su navidad. Pueden emplear la tradicional escarcha, esferas de colores brillantes o cintas en tonos metálicos.

Inviertan en algo más que adornos

algo mas que adornos
El problema de muchas decoraciones navideñas es que sólo funcionan como eso; las compramos para lucirlas unas cuantas semanas y como al año siguiente ya estarán pasadas de moda, las desechamos u olvidamos. Una buena opción para que esto no pase es comprar algo que además de adornar, nos resulte útil y queramos guardar; por ejemplo, unas cortinas para la sala o un mantel. En vez de estampados navideños, elijan colores que combinen con los de la temporada, pero que también puedan usarse en otras ocasiones.

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Razones para consentirse en vacaciones

Apenas empieza diciembre y varios de mis amigos y familiares ya están preocupados por todas las calorías de más que van consumir en las posadas, cenas y fiestas de la temporada. Sí, son de esas personas que se la viven contando calorías y siguen la llamada “dieta de la mano” (un sistema en el que las porciones de alimentos se miden conforme al tamaño del puño o el grosor de los dedos); se ejercitan cual si fuesen atletas profesionales y sólo en contadas ocasiones se conceden algún pequeño capricho –un muffin integral, por ejemplo- que luego pagan con una doble sesión en el gimnasio. Sobra decir que tienen excelente figura y están en buena forma; sin embargo, le tienen horror a los excesos.Dietas por navidadEs cierto que las vacaciones, y en especial las de fin de año, son temporadas en que las tentaciones y los “pecados” alimenticios resultan más difíciles de evitar. Si salimos de viaje, rara vez tenemos la opción de preparar los alimentos y vigilar su aporte nutricional, como lo hacemos en casa. Y si nos quedamos a disfrutar la tranquilidad del hogar, podemos caer en conductas sedentarias, como pasar todo el día viendo películas o series de televisión, con las correspondientes botanas.

Sin embargo, algunos expertos en nutrición consideran que ceder a ciertos antojos durante los periodos vacacionales no es tan malo, siempre y cuando no se incurra en excesos. Esto se debe, por un parte, a que no todos los casos de sobrepeso se deben a la cantidad y el tipo de comida que se ingiere y, por otra, a que los cambios de rutina que hacemos en vacaciones pueden ser favorables para el bienestar físico.

Aquí algunas razones concretas para decir sí a esa rebanada de pastel navideño o para disfrutar sin culpa de los romeritos y el pavo.

  1. Son sólo unos días al año

Esto puede sonar a pretexto y, en efecto, muchos toman los periodos festivos o vacacionales como la oportunidad para darse grandes atracones, sobre todo si se mantuvieron a dietas de hambre el resto del año. Pero cuando se lleva una dieta saludable y balanceada, combinada con ejercicio físico, no hay que temer por darse algunos gustos en los días de asueto. El propio organismo, que ya estará habituado a cierto tipo de alimentación, enviará señales de alerta cuando estemos cerca del exceso e incluso si se ganan unos kilos de más, será fácil recuperar el equilibrio al volver a la rutina.comidas

  1. A veces las vacaciones nos ponen más activos

Al estar de viaje, hasta los más perezosos pueden emprender largas caminatas, con tal de visitar todos los atractivos turísticos de una ciudad, recorrer los museos o al menos para ahorrarse los gastos del transporte. También es fácil dejarse llevar por el entusiasmo y apuntarse a un tour en bici o en kayak. Y qué decir de los que van a la playa; al menos una vez se meterán al mar para nadar. Quizá estas actividades no basten para compensar varios meses de sedentarismo, pero al menos contribuyen a quemar las calorías y grasas que se consuman durante las vacaciones.

  1. Descansamos más y nos estresamos menos

El estrés fuera de control y las pocas horas de sueño pueden engordar más que un helado doble. Al dormir y al estar relajado, el organismo lleva a cabo funciones reguladoras del metabolismo, que favorecen la quema de grasas y calorías. Claro que debemos poner nuestro granito de arena, con la dieta saludable y el ejercicio, pero los beneficios que dan estos hábitos se incrementan cuando se les suma un buen descanso.fuera estres

  1. Tenemos tiempo libre para desarrollar hábitos saludables

Si las ocupaciones laborales no te dejan más opción que la comida rápida y no te dan tiempo de preparar un desayuno saludable, en las vacaciones ya no hay pretexto. Aprovecha los días libres para organizarte, cocinar platillos balanceados (o a prender a cocinar, ¿por qué no?) y comenzar alguna rutina moderada de ejercicios. Tal vez hasta descubras que, si te organizas bien, te dará tiempo de todo eso y más en los días de trabajo.

Disfruta de la temporada festiva y si entre tus propósitos está el mantener o iniciar una dieta saludable, consulta a un nutriólogo en D.F. para que te asesore.

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¿Cómo disfrutas de tus vacaciones?

¿Qué tal te vendrían unas vacaciones? ¡Excelentes! Y más que ya viene el periodo vacacional de diciembre… unos días de relax después de un año intenso de trabajo vienen muy bien.

No sé cómo son en general tus vacaciones y creo que coincidirás conmigo sobre que no es lo mismo tomar esos días de descanso en un hotel que ir con la abuelita o a la casa de de los familiares.

cerrado por vacacionesEl esposo y los niños pueden decir que están de vacaciones; sin embargo, las mamás pasan de hacer las tareas de casa a realizarlas en la casa que se visita.

Esto lo comento porque cuando en casa salíamos de vacaciones por una o dos semanas, mi mamá sencillamente no descansaba. Antes de salir dejaba la casa limpia y el refrigerador vacío, sin mencionar la preparación del equipaje para todos nosotros, ya que en esa época éramos apenas unos peques.

Al llegar a la casa de los tíos o abuelos, significaba que tenía que ayudar en la casa, ya que no es bien visto por nadie el llegar y no ser cortés ni mostrar el deseo de ayudar. Así que mamá apoyaba en la cocina y por supuesto, en las recámaras, dejando todo recogido y limpio.

En fin, para mamá no eran vacaciones, sólo representaba viajar y visitar a la familia. Cuando en una ocasión llegamos a realizar un viaje a Los Cabos por el trabajo de mi papá, fueron unas vacaciones maravillosas para toda la familia.

Desde el buscar hoteles en Los Cabos hasta llegar a hospedarnos, resultó ser toda una experiencia. En esas vacaciones, por fin mamá se olvidó de hacer las tan pesadas tareas domésticas y por primera vez  se dio tiempo de relajarse y disfrutar del viaje.

Después de esta experiencia y ver lo que significó para mamá el darse también sus propias vacaciones y dejar a un lado las responsabilidades de casa, ahora mis padres buscan agendar dos salidas al año a un destino diferente, en donde podamos hospedarnos sin tener que llegar a casa de nadie.

Todos merecemos unos días de descanso y por supuesto mi mamá es la que más los necesita.

mama se va de vacacionesComo bien te comenté, essas vacaciones marcaron a toda la familia. El poder ver esta experiencia de las vacaciones desde otra perspectiva nos unió mucho como familia. Ahora cada vez que vienen unas vacaciones o salidas de viaje express, buscamos balancear los destinos.

Seguimos visitando a nuestros familiares, ya que ellos son parte importante de nosotros, pero ahora vemos con más alegría estos viajes. Desde esta experiencia, ayudamos también a las tareas de casa como visita y ya no le dejamos toda la responsabilidad a mamá. Incluso, todos cooperamos para que ella no haga nada y sólo disfrute de la familia.

Entre los primos ahora tenemos la ya famosa tradición de “operación hormiga”, esto significa que entre todos apoyamos en las tareas y dejamos fuera a los adultos. Así nos entretenemos, ayudamos y nos divertimos, mientras los grandes se van a platicar a la sala o al jardín.

Gracias a esta nueva tradición nos hemos ganado varios reconocimientos por parte de nuestros padres y parientes, en fin, todos salimos ganando.

Cuando se trata de viajes y hospedarnos en algún hotel, todo cambia. Ahora participamos más activamente en las decisiones de las salidas, en dejar todo listo en casa y preparar nuestro propio equipaje. Por supuesto que también gozamos de todas las comodidades que nos brinda el hotel y realmente disfrutamos nuestro tiempo en familia.

Papá menciona que cada vez que salimos de vacaciones él se siente más reconfortado y feliz de saber que pasaremos un tiempo juntos, lo que nos ha unido mucho.

Y tú, ¿cómo disfrutas de tus vacaciones?

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Sólo para futboleros

Como les había comentado alguna vez, soy un gran aficionado al futbol y me encanta ver los partidos en casa, con mis amigos. Pero no es posible considerarse un buen fanático, si no se ha pisado el estadio. Esa vibra que se siente al cantar el himno del equipo, gritar la porra, desconcertar al portero contrario o gritar gol no se compara con nada y ni el mejor sistema de televisión digital sustituye la experiencia.

Claro que hay de estadios a estadios; algunos son tan espectaculares que se consideran atractivos turísticos de las ciudades donde se encuentran y reciben cientos de visitantes todos los días, incluso si no hay partido.

Si son fanáticos del fútbol y además tienen la oportunidad de hacer algunos viajes por el mundo, estos son los estadios que no pueden dejar de visitar:

 

Maracaná

Río de Janeiro, Brasil

¿Hacen falta explicaciones? Por si acaso, aquí van algunos datos. Además de haber sido testigo del famoso Maracanazo –la caída de la selección de Brasil ante Uruguay en el mundial de 1950-, el estadio Maracaná es el más grande del país y durante mucho tiempo se mantuvo como el mayor del mundo. Con motivo de la Copa Mundial de Fútbol de 2014, el Maracaná fue remodelado y fue necesario retirar algunas de las butacas para estadios. Estos cambios redujeron el aforo a 80 mil espectadores. Pese a ello, se mantiene como uno de los estadios más espectaculares, por todo lo que representa para la historia del fútbol.

Allianz Arena

Munich, Alemania

Este moderno estadio se construyó en 2006, con motivo de la Copa Mundial celebrada en Alemania. Su peculiar forma le ganó el apodo de Schlauchboot o “bote inflable”. Lo más innovador es que sus paneles exteriores tienen la capacidad de cambiar de color, para vestirse de rojo, blanco o azul, según sea el equipo que juegue: el Bayern Munich, 1860 Munich o la Selección Alemana.

Camp Nou

Barcelona, España

La casa del Barça es el estadio con mayor aforo de Europa (cerca de 100 mil personas). Se inauguró en 1957 y ha pasado por varias remodelaciones, la última de las cuales le dio la fachada azulgrana que hoy lo caracteriza. En sus instalaciones también se encuentra el museo más visitado de toda Cataluña, el del Club Barcelona, claro está.

Estadio Nacional de Beijing

China

Se construyó para los juegos olímpicos que tuvieron como sede al país asiático en 2008. Desde entonces sólo se han celebrado tres eventos más; entre ellos una final de la Copa Italia, que por extrañas razones se jugó en China. Lo más interesante del estadio es su fachada reticular, que crea unos efectos visuales espectaculares con la iluminación nocturna.

Estadio Azteca

Ciudad de México

No lo menciono únicamente por orgullo nacional. El Azteca es el tercer estadio con mayor capacidad del mundo; puede recibir a 105,064 aficionados. Además, es el único estadio que ha sido sede para dos finales de la Copa Mundial (1970 y 1986) y en él se han jugado 19 partidos mundialistas.

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Luce como un profesional

Aunque los estilos formales no sean lo tuyo, hay ocasiones en que necesitas recurrir a ellos. ¿Tienes una entrevista de trabajo, una cita con un cliente o la presentación de un nuevo proyecto? Entonces no puedes lucir como en un día cualquiera. Tal vez el traje no sea obligatorio en todas las ocasiones, pero sí necesitas prendas y accesorios que hablen de tu profesionalismo y responsabilidad; en otras palabras, debes mostrar que tomas las cosas en serio.

La búsqueda de trabajo es un asunto de traje y corbata, mientras que para las presentaciones en la oficina puede bastar con una camisa sobria y elegante y pantalones de vestir. En ningún caso descuides la pulcritud del calzado. Además de estas prendas básicas, hay accesorios que complementan el estilo ejecutivo y hablan de tus cualidades profesionales. Te recomiendo algunos, para que los consideres en tu próxima reunión o actividad de negocios.

Estilo Formal

Pluma fuente

Aunque la mayoría de las notas las tomes en tu laptop o tablet, no es raro que debas firmar un documento o registrar algo por escrito. El tipo de pluma que utilices dice mucho del cuidado que pones a tu imagen y esto último habla del compromiso que tienes con la actividad en la que participas. No necesitas gastar miles de pesos, pero sí te conviene invertir en un diseño elegante y funcional.

Portafolio o carpeta para documentos

PortafolioSi llevas tus papeles en la mano o en un fólder que está a punto de romperse, tus clientes o colegas pensarán que no eres muy cuidadoso con tus cosas. No permitas que detalles como éste les haga creer que tampoco prestas mucha atención al trabajo. Mantén tu documentación ordenada y usa un portafolio o carpeta de piel para guardarla.

Funda para celular

Es probable que durante una junta o reunión tengas que hacer una consulta en tu smartphone. Haz que éste dispositivo imprescindible también muestre lo cuidadoso que eres. Usa una funda sobria o elegante, preferentemente de piel. Los accesorios de piel fina son perfectos para transmitir una imagen distinguida y formal.

Billetera o tarjetero

Cartera o billetera

En una comida o cena de negocios, la billetera es un accesorio que puede salir a la luz y es muy recomendable que ésta sea tan formal como tu atuendo. También debes tener un tarjetero elegante para tus tarjetas de presentación.

 

Cinturón, pisa-corbatas y otros complementos

Ya sea que vistas muy formal o casual, el cinturón es un complemento importante para el atuendo masculino. Evita las hebillas demasiado grandes y llamativas. Si llevas traje y te gusta usar pisa-corbatas, procura que éste armonice con la hebilla. Dependiendo de la formalidad de la ocasión, puedes usar complementos como las mancuernas, que son clásicos y, por tanto, resaltan la elegancia de tu estilo.

El toque final para que proyectes una imagen profesional es que siempre te muestres seguro de lo que haces. Además de preparar cuidadosamente tu entrevista o presentación, mantente informado acerca de temas actuales y especialmente de los relacionados con tu industria o negocio. Lee publicaciones financieras, como El Economista, y también las que traten cuestiones culturales o de interés general.

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